Cómo incluir en nuestro currículum el nivel de idiomas

En un currículum, los idiomas ocupan un puesto casi imprescindible, y a veces son determinantes para poder acceder a ofertas de empleo, algo comprensible desde la perspectiva de un mercado globalizado que exige salvar las barreras lingüísticas.

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Vamos a analizar cómo poner los idiomas en el CV para demostrar a los reclutadores que contamos con esta aptitud tan deseable.

Importancia del idioma en la búsqueda de empleo

Ante la creciente internacionalización de los negocios, las empresas necesitan, con cada vez mayor frecuencia, empleados que cuenten con conocimientos en idiomas extranjeros. Se calcula que un tercio de todas las ofertas de empleo existentes cuentan con algún tipo de competencia en idiomas como filtro obligatorio para los candidatos.

Esto significa que los idiomas se han convertido en una habilidad/aptitud que no se ciñe solo a puestos en el extranjero o en empresas multinacionales. La posibilidad de abrir negocios entre compañías de todo el mundo convierte el manejo de idiomas en una competencia altamente demandada tanto en grandes corporaciones como en PYMES.

De hecho, la importancia de los idiomas en el CV es tal que, aun existiendo candidatos mejor cualificados en un proceso de selección, los que estarían a priori por debajo podrían contar con más posibilidades de ser contratados, por el mero hecho de acreditar conocimientos en idiomas.

Idiomas cv

Dónde debemos incluir nuestro nivel de idiomas en el currículum

Aunque recalquemos la importancia que tienen, siempre habrá elementos más sensibles en el currículum que los idiomas: no deben colocarse antes de la experiencia profesional o la trayectoria académica, y es recomendable incluirlos con naturalidad dentro de otras secciones.

Historial académico

Si contamos con la experiencia de una beca Erasmus, o hemos cursado parte de nuestros estudios en el extranjero (aunque no estemos hablando de estudios superiores), se inferirá naturalmente nuestro conocimiento sobre idiomas al describir esta parte de nuestro historial.

Perfil profesional

El párrafo introductorio (o extracto del currículum), donde resumimos la información de nuestro perfil profesional, también será un buen lugar para dar a entender estos conocimientos de forma natural. Esto es recomendable si detectamos que el manejo de un idioma es un requisito indispensable o muy deseable para una oferta de empleo, y prefiramos (con buen criterio) ubicarlo en un párrafo inicial y bien visible para el técnico de selección.

Trayectoria laboral

También podemos informar de nuestros conocimientos en idiomas cuando entremos a detallar nuestras experiencias profesionales pasadas. Esto será eficaz cuando en alguno de nuestros trabajos anteriores hayamos necesitado algún idioma para desarrollar nuestras tareas.

Sección de certificaciones y logros

Las certificaciones expedidas por entidades oficiales son la mejor forma de hacer saber nuestros conocimientos en idiomas. Si contamos con uno o varios títulos homologados, nuestro CV será más impactante si los incluimos en una sección aparte, enumerando los idiomas con su grado de aptitud.

Cómo indicar los niveles de idiomas

Niveles oficiales de idiomas en CV

Muchísimos currículums se refieren a los conocimientos de idiomas en términos de «básico», «intermedio», «avanzado» o «nativo», y no es un error en sí mismo, salvo por un detalle. Los dos primeros no suelen aportar mucha información a los técnicos de selección. Una candidatura con «inglés nivel medio» realmente no dice nada (no ocurre lo mismo cuando se afirma poseer un nivel superior).

Por otro lado, podemos emplear la nomenclatura del  Marco Común Europeo de Lenguas,  que establece la siguiente clasificación estandarizada del conocimiento de los idiomas:

  • A1: nivel principiante.
  • A2: competencia básica.
  • B1: nivel medio.
  • B2: competencia fluida.
  • C1: nivel avanzado.
  • C2: competencia completa.
No obstante, la acreditación de estos niveles solo se obtiene aprobando un examen oficial: no es lo mismo decir que tenemos un nivel intermedio en un idioma, que esgrimir el certificado homologado que justifica nuestros conocimientos. Por ejemplo:
  • Inglés B2
  • Portugués C1
  • Francés B1

Separación por áreas

Es muy común que no contemos con la misma especialización en uno o varios idiomas, entendiendo como tal el nivel leído, oral y escrito: esto no será necesario constatarlo si contamos con un título homologado (porque su obtención presupone igualdad de competencias en las tres áreas).

Por lo tanto, podemos plasmar nuestros conocimientos desgranando cada idioma en función de nuestro grado de dominio de cada área:

  • Inglés conversacional intermedio.
  • Portugués leído avanzado.
  • Francés escrito fluido.

Cómo poner en el currículum los idiomas por orden

Si contamos con conocimientos en varios idiomas y la lista puede ser más larga de lo habitual (que es poner uno o dos idiomas, a lo sumo), convendrá ordenar los idiomas de mayor a menor grado de conocimiento o de importancia para la oferta de trabajo.

Imaginemos una vacante de empleo que requiere de conocimientos en francés (sin mencionar más idiomas), y los idiomas que podemos poner en nuestro CV son inglés, francés, y portugués, con las siguientes competencias:

  • Inglés C1
  • Francés leído y escrito fluido
  • Portugués A2
Deberíamos dar prevalencia a nuestras competencias en francés, aunque sean más básicas que las de inglés, y aunque contemos con un título también en portugués. Una vez más, se trata de mostrar primero los datos más relevantes para los técnicos de selección.

¿Es necesario demostrar tu nivel? ¿Cómo debemos hacerlo?

Siempre suena más rotundo acreditar un nivel de conocimientos mediante una certificación oficial que lo justifique, en vez de solo a través de nuestra palabra, por lo que siempre que hayamos obtenido estas certificaciones debemos mostrarlas en nuestro CV.

Además, se recomienda que incluyamos el nombre de la institución educativa a través de la cual nos hayamos examinado (que será la que habrá expedido la certificación); igualmente, debemos mencionar el año de obtención del título.

Esto es relevante porque hay ciertas instituciones cuyos certificados no caducan, y otras en los que es necesario renovar la certificación presentándonos a exámenes periódicos. No es recomendable acreditar un certificado de idiomas caducado en el currículum.

 

Las competencias sobre idiomas son una de las partes más importantes de un currículum, y aunque no siempre merecen una mención aparte, sí que deben aparecer con visibilidad en función de los requisitos de la vacante de trabajo a la que optemos. Y si contamos con un título oficial, todo será más fácil.

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