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En este artículo veremos 5 tácticas clave. Si las aplicas, no solo mejorarás tu oferta, sino que ganarás confianza y control en cualquier proceso de selección:
- Investigar y definir un rango salarial.
- Posponer la conversación sobre dinero hasta demostrar tu valor.
- Apostar por el rango alto con seguridad.
- Negociar beneficios adicionales más allá del sueldo.
- Tomarte un tiempo antes de aceptar la oferta.
Puntos Importantes
- Para negociar, las claves son investigar y escoger un rango salarial realista que se ajuste a tu sector y a tu experiencia, así podrás argumentar tu valor con datos.
- Durante la entrevista, no centres todos tus argumentos en el sueldo: demuestra tus habilidades, experiencia y logros para que el empleador vea primero lo que aportas en el proceso de empleo.
- No te limites al salario base: negocia también beneficios como vacaciones extra, teletrabajo o formación, que pueden aumentar mucho el valor de la oferta de la empresa.
1. Haz investigación y escoge tu rango

Uno de los errores más comunes en una entrevista es llegar sin una cifra definida para tu salario. Si llegas a tu empleador con una cantidad ”que él considere justo'', dejas toda la negociación en manos de la empresa, y eso casi siempre juega en tu contra. Antes de la reunión, dedica tiempo a investigar cuánto se paga realmente ese puesto en tu ciudad y sector.
Herramientas como Glassdoor, LinkedIn Salary, Levels.fyi o InfoJobs te permiten filtrar por ubicación, experiencia y tamaño de empresa para obtener cifras realistas. También puedes revisar encuestas salariales anuales de consultoras como Robert Walters o Michael Page, que publican datos actualizados por industria y nivel de experiencia.
Para aspirar a más dinero en tu puesto de trabajo, nuestro consejo es claro: el objetivo es llegar con un rango salarial (por ejemplo: entre 35 000 y 40 000 € brutos anuales), no con un número fijo. El rango te da flexibilidad y transmite que conoces tu valor de mercado.
2. Da valor a la charla y deja el salario para la segunda parte
En España, muchas entrevistas siguen un guion bastante previsible: primero quieren conocer tu perfil y tus proyectos, y luego pasarán a aspectos como la remuneración. Si quieres tener más éxito en la negociación, tu objetivo es dejar esa parte para el final, cuando ya hayas demostrado tu valor y encajado en la cultura de la empresa.
En la primera parte de la conversación, céntrate en explicar tu carrera, logros y ejemplos concretos que marquen la diferencia. Haz un poco de contacto personal: pregunta al entrevistador por su día, comenta algo positivo sobre las vacaciones o sobre la empresa. Esa conexión genera seguridad y confianza.
Cómo responder si te preguntan tu salario actual
En España no es ilegal que te pregunten tu sueldo actual, pero no estás obligado a responder. Si lo haces, puedes limitar tus opciones de negociación.
Una respuesta estratégica puede ser: “Por motivos de confidencialidad prefiero no dar una cifra exacta, pero te puedo comentar que mis expectativas están en el rango de X a Y € brutos anuales, según responsabilidades y condiciones”.
3. No tengas miedo de decir el rango salarial más alto
Uno de los errores más comunes en procesos de selección es que muchos candidatos dicen una cifra demasiado baja por miedo a quedarse sin trabajo. Esa inseguridad puede costarte miles de euros al año. Si tienes claras tus expectativas, ve a por ellas.
La mayoría de los puestos no se descartan por el dinero, sino porque el perfil no encaja en competencias, cultura o experiencia. El salario suele ser negociable si el candidato aporta un valor diferencial. Por eso, cuando llegue el momento de decir tu pretensión salarial, empieza por el extremo superior de tu rango.
Este “anclaje alto” hace que cualquier contraoferta se acerque más a tu objetivo y evita que te quedes por debajo de tu valor de mercado. Negociar el salario en una entrevista de trabajo es solo el principio: aquí te explicamos cómo negociar un contrato de trabajo completo.
Según la ex‑reclutadora de Goldman Sachs Chanelle Howell, una pregunta clave es: ¿Qué habilidades o experiencias distinguen a los candidatos en el tramo salarial más alto (por ejemplo, entre 100 000 $ y 150 000 $)? Esta estrategia te permite recoger información concreta sobre lo que valora la empresa y usar esas mismas palabras para justificar tu petición salarial
Salario bruto vs neto y fiscalidad en España
Cuando negocies, recuerda que las ofertas casi siempre se presentan en salario bruto anual (antes de impuestos y cotizaciones). Lo que realmente cobrarás (salario neto) dependerá de factores como:
- Retención de IRPF (varía según ingresos y situación personal).
- Cotización a la Seguridad Social.
- Número de pagas (12 o 14 al año).

4. Negocia el paquete completo, no solo el sueldo
En una negociación salarial, muchos candidatos se centran únicamente en la cifra del salario base. Sin embargo, si esa parte es difícil de mover, todavía puedes ganar mucho valor negociando otros beneficios. Este es un punto clave que puede marcar la diferencia en tu búsqueda de empleo.
Piensa en tu trabajo como un conjunto de piezas: algunas son económicas y otras son condiciones que mejoran tu calidad de vida. Por ejemplo:
- Días extra de vacaciones para descansar más y evitar el caos de agendas.
- Trabajo remoto parcial o total, que te ahorre tiempo y costes de desplazamiento.
- Presupuesto para formación o certificaciones que mejoren tus habilidades y conocimientos, reforzando tu perfil para el mercado.
- Bonos por desempeño que premien resultados concretos.
Muy importante: adapta tu estrategia según el tipo de empresa
Este tema tienes que tenerlo en cuenta, porque no es lo mismo negociar con una startup que con una multinacional. Estos son los dos grandes escenarios que podrás encontrarte alguna vez:
- Startup: quizá no puedan subir mucho el sueldo fijo, pero suelen ofrecer flexibilidad, teletrabajo o stock options.
- Multinacional: mayor presupuesto y escalas salariales claras, aunque menos flexibilidad para modificar condiciones.
5. No cierres la contratación en el momento
El final de la negociación es tan importante como el principio. Cuando te hagan una oferta salarial, evita decir “sí” o “no” en ese mismo momento. Agradece la propuesta y pide un breve plazo para revisarla. Esto no solo te da tiempo para pensar, sino que también te posiciona como alguien calmado y que sabe lo que quiere.
Puedes decir algo como: “Gracias por la oferta. Me gustaría revisarla con calma y daros una respuesta mañana”. Ese espacio te permite evaluar el paquete completo (salario, beneficios, proyección de carrera, condiciones) y decidir si encaja con tus expectativas. Si quieres mejorar la propuesta, utiliza la reciprocidad en su lugar: “Si pudiéramos acercarnos a X €, podría confirmar mi compromiso ahora mismo”.
Nos despedimos con uno de nuestros mejores consejos: después de la entrevista, envía un correo agradeciendo el tiempo y resaltando algún punto positivo de la conversación. Esto refuerza tu imagen de profesional serio y deja la puerta abierta a futuras posibilidades, incluso si en esta ocasión no se concreta el trabajo.
Y recuerda, antes de tu próxima entrevista, practica en voz alta al menos 3 respuestas de negociación. Esto te dará seguridad y reducirá el estrés en el momento clave.